50 sombras de Grey, una novela romántica llena de erotismo





50 sombras de grey

El instigador fue un programa radiofónico que escuchábamos en un trayecto en coche, en él, una mujer hablaba maravillada de unas novelas eróticas que estaban revolucionando el mercado de la literatura, escrito en primera persona, erótico y denominado “porno para mamás”. Alguien cambió el canal y yo, llena de curiosidad, cogí el móvil e hice de detective con las pocas palabras que había podido coger al vuelo(pues aunque estuvimos más de cinco minutos oyendo la crítica, en ningún momento dijo el título), tampoco necesité mucho más, pues éstas eran tan famosas que tenía la red plagada de críticas y reseñas sobre ellas.
Compré el primero versión e-book y empecé a leerlo con cierta reticencia, al fin y al cabo nunca me habían llamado las novelas eróticas, por aquello de darle tanta prioridad al sexo (cosa que no critico, pero normalmente acaba siendo aburrido e insulso), sin embargo, me quedé prendada desde la página número uno y no pude parar de leer hasta el final, cosa que me llevó a comprarme los otros dos y devorarlos con avidez.
50 sombras de Grey es una novela romántica con muchos momentos de erotismo, por mucho que otros digan que es al revés. Lo que te engancha de la novela, no son los momentos eróticos (aunque sorprendentemente ayudan), sino la historia de amor entre la protagonista, la joven Anastasia Steele, y Christian, un magnate asquerosamente rico y asquerosamente guapo.
Es una historia escrita en primera persona, desde el punto de Anastasia. Esto hace que sea muy sencillo ponerse en su lugar, cosa que en los momentos eróticos resulta bastante interesante. Se trata de una novela de lenguaje sencillo, escrito en modo cinematográfico, por lo que todo sucede muy rápido, haciéndolo ameno y fácil de leer.
Bajo mi punto de vista había partes de la novela que se podrían haber ahorrado, pues llega un punto en el que se hace ligeramente repetitivo. También el uso reiterado de clichés y los recursos fáciles que utiliza para mantener la tensión sexual, hacen que en algunos momentos sea aburrido y poco creíble. Los protagonistas son bastante planos y en algunos casos previsibles, no obstante consigue crear dos protagonistas a los que acabas cogiendo cariño y en muchos casos deseando (yo también quiero un Christian Grey en mi vida).
Son muchas las críticas respecto al modo de vida basado en el BDSM que describe el libro y la supuesta denigración para las mujeres. Según muchos Anastasia es presentada como una chica sumisa y sin personalidad, cosa que quién ha leído el libro sabe que no es cierto, y que es justamente eso lo que seduce a Christian. Por lo que respecta a las relaciones de dominación/sumisión en el sexo, es un juego entre dos, en el que realmente quién tiene el poder no es el dominador sino el dominado, (es el sumiso quién tiene el poder de parar cuándo quiera), además, lo que hagan dos personas en la intimidad de su casa, es cosa de ellas, y la moral de los demás no entran.

Cómo surgió la idea de escribir 50 sombras de Grey

Una de las cosas que más te llama la atención cuando inicias el libro, es el regusto conocido que sientes con los dos protagonistas. Las descripciones, el modo de ser de ambos, sus vidas, hacen que enseguida salten las alarmas: “¿qué hacen aquí Bella y Edward?¿Se han escapado de Crepúsculo para poder practicar sexo?”. Esta similitud hizo que buscara respuestas, y fue así como supe que 50 sombras de Grey nació de un fanfic que la autora, E.L.James , hizo de Crepúsculo. Aunque las historias en general son muy distintas, eso explica porqué los protagonistas son tan similares.

Argumento

Anastasia Steele se ve obligada a entrevistar a Christian Grey para hacerle un favor a Kate, su mejor amiga y compañera de piso, quién se encuentra indispuesta. Anastasia nunca ha sentido interés por el periodismo, además no sabe nada del Sr. Grey ni de lo que hace, así que cuando cae de bruces sobre el suelo de su despacho a causa de su torpeza y se encuentra con los ojos grises del atractivo, rico y guapo Christian, no puede más que sorprenderse. Desde esa entrevista, cuya tensión podía cortarse con un cuchillo, Anastasia no puede dejar de pensar en él y en la incomodidad que le hizo sentir, es por ello que cuándo unos días más tarde aparece en la tienda de bricolaje en la que trabaja “por casualidad”, no puede dar crédito a sus ojos. Así empieza esta relación de estiras y aflojas y de misterios, cosa que Anastasia no comprenderá hasta que Christian no le confiese su más oscuro secreto, un estilo de vida poco convencional basado en el BDSM. Además Christian esconde muchos otros secretos, secretos grabados en sus 50 sombras, secretos que tienen mucho que ver con la incapacidad de dejar que lo toquen y la de amar: ¿será capaz Anastasia de arrastrarle hasta la luz?

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